La barrera de la confianza

Qué cambia al elegir un proveedor europeo y qué no

Para quien vive en Europa, un proveedor regional acorta el tiempo hasta la intervención: permite actuar con mayor rapidez, realizar la crioprotección en el país donde se produce el fallecimiento y coordinar el traslado internacional al centro de almacenamiento de Suiza.

Entiendo por qué, para muchos europeos, la criónica parecía algo propio de Estados Unidos.

Durante mucho tiempo, en la práctica fue así. Una persona podía estar de acuerdo con el planteamiento y tener resuelta la financiación, pero aun así se enfrentaba a una pregunta incómoda.

¿Qué pasa si muero a miles de kilómetros de quienes deberían preservarme?

No era una objeción teórica. En las entrevistas con nuestros miembros escuchamos una y otra vez alguna versión de esa misma inquietud. Algunas personas conocían la criónica desde hacía muchos años, pero la distancia hacía que su decisión pareciera difícil de llevar a la práctica.

La aparición de una alternativa europea sólida hizo que la criónica se convirtiera en una opción viable.

Por eso importa contar con un proveedor establecido en Europa. No porque una sede europea garantice la criopreservación, sino porque permite organizar la fase inicial, la más crítica, cerca de donde viven los miembros europeos.

Europa ya cuenta con infraestructura propia

Tomorrow.bio nació en Berlín porque Europa necesitaba su propia infraestructura de criopreservación.

No queríamos abrir una oficina comercial en Europa para ofrecer un procedimiento que se lleva a cabo en otro lugar. Formamos equipos de intervención, acondicionamos ambulancias, adquirimos material especializado, desarrollamos protocolos y establecimos un circuito de traslado hasta el centro de almacenamiento en Suiza.

No es lo mismo disponer de una oficina comercial que contar con infraestructura operativa propia.

Un contrato puede formalizarse a distancia en cuestión de minutos; desplazar un equipo médico lleva mucho más tiempo.

Una vez certificado el fallecimiento, la circulación se detiene y comienza el periodo de isquemia caliente. El estado del paciente depende en gran medida de la rapidez con que pueda movilizarse el equipo de guardia e iniciar la estabilización.

La distancia no es, por tanto, un inconveniente menor. De ella depende el número de vehículos, vuelos, relevos e intermediarios necesarios para que un equipo especializado pueda atender al paciente.

Tomorrow.bio dispone actualmente de equipos, ambulancias y colaboradores locales en distintos puntos de Europa. Además, cuando un miembro corre un riesgo elevado de fallecer, aunque no sea posible prever el momento, podemos enviar el material con antelación y desplazar después al equipo por vía aérea.

Dicho de otro modo, primero enviamos el material y una ambulancia al lugar donde se encuentra el miembro y, cuando el fallecimiento parece inminente, desplazamos al equipo médico en avión. Así evitamos tener que organizar toda la operación después del fallecimiento.

Para varias de las personas entrevistadas, este fue el factor decisivo. Contar con un proveedor regional les dio la confianza necesaria para considerar viable el procedimiento.

Traducir una página web no basta para hacer más accesible la criónica; lo decisivo es poder atender al paciente cerca del lugar donde se encuentra.

El procedimiento puede comenzar antes de llegar a Suiza

A veces se piensa que la intervención propiamente dicha no comienza hasta que el paciente llega al centro de almacenamiento.

Para Europa sería un modelo pésimo. Aunque las distancias europeas son menores que las intercontinentales, siguen siendo demasiado grandes para aplazar el inicio de la intervención.

Nuestras ambulancias están equipadas para realizar intervenciones médicas complejas. Cuando las circunstancias lo permiten, el equipo inicia el enfriamiento, mantiene artificialmente la circulación, administra la medicación necesaria y realiza después la crioprotección de todo el cuerpo en el país donde se ha producido el fallecimiento.

Durante la perfusión, la sangre se sustituye gradualmente por una solución con agentes crioprotectores que reduce la formación de hielo durante el enfriamiento posterior. Poder realizar esta intervención antes de un traslado largo es una de las principales ventajas de nuestra infraestructura europea.

Una vez completada la crioprotección sobre el terreno, el paciente continúa enfriándose mientras la funeraria colaboradora y las autoridades locales tramitan el traslado.

En algunos casos, esos trámites pueden prolongarse durante varios días. Durante ese tiempo, la funeraria local mantiene al paciente en sus instalaciones y repone el hielo seco a diario hasta que se autoriza el traslado a Suiza.

¿Era lo ideal tener que esperar? Desde luego que no. Sin embargo, el retraso se produjo después de la intervención esencial sobre el terreno, no antes.

Este matiz puede pasar inadvertido si se considera la ambulancia un simple medio de transporte. También explica por qué invertimos en material especializado, en vez de ofrecer un servicio que obligue a atravesar varias fronteras a toda prisa antes de tratar al paciente.

El traslado final suele ser la parte sencilla. Una vez obtenidos los documentos y permisos, nos coordinamos con la funeraria colaboradora y organizamos el transporte por vía aérea o terrestre, los trámites aduaneros cuando son necesarios y la recepción en Suiza.

La familia no tiene por qué negociar con una aerolínea en plena emergencia. Nos ocupamos de toda la operación y solicitamos con antelación al miembro, o a la familia si es necesario, la documentación que podamos necesitar tanto nosotros como la funeraria.

La secuencia completa se describe en «Qué ocurre cuando nos necesitas». Los trámites necesarios para cruzar fronteras se explican en «Logística y transporte».

Cargando la herramienta interactiva…

La experiencia con los trámites locales también forma parte del servicio

Europa no es un solo país. Parece una obviedad, pero a menudo se habla de la normativa europea como si todos los hospitales y tanatorios siguieran las mismas reglas y los procedimientos de certificación de defunciones fueran idénticos desde Lisboa hasta Helsinki.

No es así.

Cada caso está sujeto tanto a la normativa nacional como a las prácticas locales. ¿Quién autoriza la entrega del cuerpo? ¿Qué autoridad firma el documento de exportación? ¿Sabe la funeraria manipular hielo seco? ¿Qué acepta la aerolínea? ¿Qué documentos deben presentarse en original?

Nada de esto resulta apasionante. Aun así, conocer estos detalles es imprescindible para hacer bien el trabajo.

La experiencia permite a un proveedor europeo adquirir conocimientos prácticos muy valiosos. Sabemos qué cuestiones hay que plantear, qué documentos conviene tramitar cuanto antes y cuándo debe la funeraria local ponerse en contacto directo con una autoridad.

Hemos trasladado pacientes a Suiza desde distintos países europeos y desde fuera de Europa. Los trámites del traslado pueden demorarse, pero sabemos cómo gestionarlos.

Las obligaciones del miembro son limitadas: mantener actualizados sus datos de contacto y la financiación, dejar constancia clara de sus deseos, aportar la documentación solicitada y avisarnos cuanto antes si se produce una situación médica grave.

Si recibimos el aviso con tiempo, podemos decidir si basta con hacer un seguimiento a distancia, si conviene enviar material por adelantado o si es necesario movilizar a todo el equipo de guardia. Avisarnos con tiempo también permite que el hospital, la residencia o la funeraria conozca el plan antes de que sea necesario actuar con urgencia.

El marco legal europeo varía de un país a otro. Por eso aplicamos nuestros protocolos adaptándolos a la normativa y a las prácticas locales de cada caso.

El proceso culmina en Suiza por un motivo

Tras la crioprotección sobre el terreno y el traslado, el paciente llega a las instalaciones de European Biostasis Foundation en Rafz (Suiza).

EBF es una entidad vinculada a Tomorrow.bio y gestiona el centro donde se conserva a nuestros miembros a largo plazo. El edificio, construido específicamente para este fin, está en funcionamiento desde 2022 y dispone de instalaciones médicas, sistemas de diagnóstico por imagen y equipos destinados al enfriamiento, la investigación y el almacenamiento.

Está cerca de la frontera alemana, a unos 30 o 40 minutos del aeropuerto de Zúrich. Esta ubicación facilita las conexiones con el resto de Europa. Además, contamos allí con un centro permanente concebido para el almacenamiento a largo plazo, en lugar de depender de una oficina comercial o de una nave alquilada.

La estructura institucional también importa.

Tomorrow.bio gestiona la incorporación de los miembros, las intervenciones, la crioprotección y los traslados. EBF es propietaria del centro suizo y se encarga de gestionarlo. La Patient Care Foundation administra el fondo destinado a la conservación de los pacientes y se responsabiliza tanto de esa conservación como de los recursos necesarios para financiarla.

La separación de estas funciones evita que la conservación a largo plazo dependa de la evolución de una sola empresa. El esquema completo puede consultarse en «El ecosistema de Tomorrow.bio» y en el artículo dedicado al centro de almacenamiento a largo plazo.

Esto es lo que aporta un proveedor europeo: no una única mejora, sino una gestión integrada de todo el proceso.

La misma organización que planifica la intervención con el miembro moviliza los medios necesarios cuando llega el momento. El equipo desplazado sigue protocolos que tienen en cuenta el traslado posterior. Finalmente, el paciente llega a un centro suizo concebido para completar el enfriamiento, realizar los controles de calidad y asegurar su conservación a largo plazo.

Nada de esto resuelve la incertidumbre científica fundamental de la criónica. Ningún proveedor puede prometer que algún día sea posible reanimar a los pacientes.

Tampoco puede garantizar que el fallecimiento vaya a poder anticiparse, que se cuente con la colaboración de la familia ni que las autoridades locales actúen sin demoras.

Ahora bien, esas limitaciones no obligan a aceptar como inevitables unos retrasos logísticos que sí pueden evitarse. La criónica ya conlleva suficiente incertidumbre. Conviene reducir, en la medida de lo posible, las desventajas operativas.

Para quien vive en Europa, elegir un proveedor europeo supone optar por un sistema adaptado a las circunstancias del continente: intervención más rápida, crioprotección en el país donde se produce el fallecimiento, experiencia en coordinación transfronteriza y un centro suizo construido específicamente para este fin.

No es una diferencia meramente superficial. Puede resultar decisiva cuando llega el momento de intervenir.

En resumen, un proveedor europeo permite intervenir antes, realizar la crioprotección en el país donde se produce el fallecimiento y coordinar el traslado transfronterizo. No promete la reanimación, pero sí acorta el tiempo hasta la intervención y evita demoras logísticas innecesarias.

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