Tres palabras, casi intercambiables para alguien que se acerca al tema por primera vez, que significan cosas realmente diferentes. Todas ellas tienen que ver con el frío extremo, pero cada una responde a una pregunta distinta: cómo generar frío, cómo reacciona la vida ante el frío y cómo utilizar el frío para conservar a una persona. Distinguirlas claramente es la forma más rápida de comprender qué es realmente la criónica y qué no es.


Criogenia: la física del frío
La criogenia es una disciplina de ingeniería que no tiene nada que ver con la biología. Estudia cómo alcanzar y controlar temperaturas muy bajas, generalmente por debajo de los -150 °C, cómo licuar gases y cómo se comportan los materiales a esas temperaturas. Es la caja de herramientas: los sistemas de refrigeración, el nitrógeno líquido y los dewars aislados que hacen posible todo lo demás. Si la criónica es la operación, la criogenia es el equipo que hay en la sala.
Criobiología: cómo la vida se enfrenta al frío
La criobiología es la ciencia que estudia los efectos del frío en los seres vivos. Analiza cómo la congelación daña las células y cómo los agentes crioprotectores pueden impedir que se forme hielo y las destruya. Se trata de una ciencia consolidada y ampliamente aceptada: es la razón por la que hoy en día se congelan y reactivan de forma habitual espermatozoides, óvulos, embriones y algunos tejidos. De ahí surge también la vitrificación, la técnica que consiste en transformar el tejido en un estado similar al del vidrio, en lugar de en hielo.
Criónica: las dos, aplicadas a las personas
La criónica es el resultado de aplicar la criogenia y la criobiología a un ser humano. Se trata del procedimiento médico consistente en conservar el cuerpo o el cerebro de una persona a temperaturas criogénicas tras la muerte legal, utilizando los principios físicos de la primera disciplina y los biológicos de la segunda para mantener intacta la estructura hasta que la medicina pueda repararla. La criogenia aporta el frío; la criobiología, el método; y la criónica, la razón.
Esta distinción es importante porque los detractores suelen valerse de la credibilidad de un campo para atacar a otro, o dan por sentado que la criónica pretende congelar a las personas del mismo modo que se congela un filete. No es así. Se trata de un campo aplicado que se sustenta en otros dos ya consolidados, lo que constituye una posición más defendible de lo que su reputación suele sugerir.
La criogenia genera el frío. La criobiología explica cómo la vida sobrevive a él. La criónica es el intento de utilizar ambas para mantener a una persona intacta el tiempo suficiente como para que pueda recibir ayuda.
